Verificación de indicadores en pantalla táctil: pureza, presión de entrada, ciclos activos y ausencia de alarmas.
Comprobación del punto de rocío, detección de fugas, verificación de manómetros durante purga y revisión de cables y electrónica.
Comprobación de lectura del analizador de oxígeno. Contraste con sensor externo calibrado si se detecta deriva.
Verificación de tiempos de adsorción, regeneración y ecualización según especificaciones de fabricante. Ajuste de PLC si es necesario.
Reemplazo de cartuchos de filtros SF (0,1 µm) y PF (0,01 µm), purgas de filtros y filtros estériles de salida del depósito de N₂.
Sustitución de juegos de válvulas de conmutación, silenciadores, sensor de O₂ y calibración general. Intervención esencial para garantizar pureza.